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Amazon: un grave conflicto en defensa de la salud de los trabajadores y las trabajadoras

Lun, 15/01/2018 - 12:20
DOUGLAS K. HARPER
Acción sindical

El absentismo derivado de problemas de salud en Amazon es 2,5 veces más alto que el valor medio del sector. La explicación es sencilla: los altos ritmos de trabajo, la gran carga ergonómica, una fuerte presencia de riesgos psicosociales y malas condiciones higiénicas convierten, a los centros logísticos de Amazon, en un enemigo para la salud de las trabajadoras y los trabajadores. La empresa, en lugar de prevenir estos riesgos, quiere precarizar aún más el trabajo y las personas que día a día sostenemos la actividad del centro de San Fernando de Henares hemos dicho basta. Durante los pasados 21 y 22 de marzo tuvo lugar la primera huelga de los trabajadores de Amazon en España, que logró un seguimiento del 98%. En la actualidad el conflicto sigue abierto y la lucha por la salud laboral es el eje de la plataforma reivindicativa, pero la empresa ha dado el primer paso: ha presentado una planificación preventiva para implementar medidas preventivas en materia ergonómica. Ante la Inspección de Trabajo la empresa va a firmar dicha planificación preventiva y la inversión que supone.

Tras el eficaz servicio de la trasnacional Amazon hay un gran grupo de personas que trabajamos en condiciones forzadas y muy poco favorables para la salud. Tras casi seis años del lanzamiento del centro logístico de San Fernando de Henares, Amazon no ha finalizado todos los estudios sobre las condiciones de trabajo a los que está obligada, véanse los estudios relacionados con los riesgos profesionales, los riesgos psicosociales, los riesgos ergonómicos y los diversos estudios higiénicos, entre otros. Ello ha derivado en una clara afectación a la salud de los trabajadores que, en tan solo los dos últimos años, hemos visto multiplicado por cuatro el número de bajas relacionadas con la salud, al no haber aplicado medidas eficaces que minimizaran y eliminaran los daños generados por el desarrollo habitual de los diversos puestos de trabajo.

A pesar de ser un centro de trabajo con tan poca historia, ya podemos observar dolencias que suelen aparecer en personas de edad más avanzada. No podemos olvidar que la media de edad del trabajador de Amazon apenas supera los 30 años y que estamos observando que muchas de las afectaciones musculoesqueléticas se repiten en ciertos procesos y tareas, y se trata de dolencias que no son habituales a estas edades. Por ejemplo, el personal encargado de recoger los productos de las estanterías sufre principalmente lesiones por riesgos ergonómicos del tronco inferior, tras tener que caminar 25 km diarios de media, todos los días, a un ritmo fuerte y con calzado de seguridad no adecuado.

En apenas un metro cuadrado, durante 8 horas al día, están los que se encargan de empaquetar los productos, estos son los que más sufren las consecuencias del trabajo extremadamente repetitivo, a un ritmo fuerte y con presión constante.

Otro grupo afectado por carga de trabajo a nivel crítico son los que se encargan de mover mercancía de hasta 15 kg que reciben por una cinta transportadora y es traspasada a mano a carros, a un ritmo de entre 190 y 280 cajas por hora.

“Trabaja duro”, ese es uno de los mensajes que más llaman la atención, en un cartel de la compañía, antes de entrar dentro de las instalaciones. En contraposición, unos metros más adelante podemos encontrar un manuscrito del compromiso firmado por varios responsables del centro de trabajo, en el que garantizan que velarán por la salud de los trabajadores. Este compromiso firmado quedó en agua de borrajas y no tiene mayor objetivo que intentar lavar la cara más dura de Amazon.

Por otro lado, hay un gran número de puestos de trabajo en los que el trabajador no sabe cuál es el ritmo de trabajo que está realizando, ni el que tiene que alcanzar, ya que el sistema no se lo indica en ningún momento, pero el responsable de área sí lo sabe, y es finalmente el encargado de forzar al trabajador a que suba el ritmo de trabajo mediante la presión y el aviso constante.

Sobre las condiciones higiénicas del centro de San Fernando de Henares, destacamos dos con alto riesgo: el ruido y la luminosidad.

La luminosidad en algunas zonas del centro es sustancialmente baja, por debajo de los límites establecidos, y es de especial afectación para aquellos trabajadores que realizan su labor con pantallas de visualización. Por otro lado, el centro logístico es realmente ruidoso y tiene un número elevado de zonas que sobrepasan los límites que pueden causar daños a la salud de los que trabajan horas y horas sin ningún tipo de medida técnica y organizativa, y sin protección auditiva.

Precariedad contractual y ritmos de trabajo
En el centro logístico de Amazon en San Fernando de Henares trabajan diariamente unas 2.000 personas, de las que casi la mitad son personal de ETT. Este desproporcionado número de trabajadores de ETT trabajan a unos ritmos muy elevados, en busca de una reconversión a contrato fijo. Lamentablemente, la falta de formación, la falta de experiencia en los procesos, el ritmo desorbitado al que trabajan, la presión constante que reciben, el trabajar todos los fines de semana, el pasarse hasta 18 meses sin vacaciones, y el tener contratos semanales, pasan una muy importante factura en la salud. Así que no es extraño que trabajadores con contratos recién reconvertidos que bajan el ritmo por agotamiento, terminen al poco tiempo despedidos.

Este modelo de funcionamiento ha sido trasladado a los nuevos centros de trabajo, con peores repercusiones para los trabajadores, ya que de los 20 centros solo hay dos que dispongan de delegados de prevención. Gracias a la enorme labor de los delegados de prevención y al trabajo desarrollado por los inspectores de Trabajo de la Seguridad Social, se han forzado los inicios y desarrollos de los diversos estudios que están confirmando que en prevención, salud y seguridad a Amazon le queda un enorme trabajo por desarrollar.

Amazon plantea grandes objetivos a alcanzar en los diversos planes de actuación, pero cuando analizamos con detalle las propuestas que realiza, uno se percata que realmente las medidas que propone no están a la altura de los objetivos que se plantean, así que la sensación de engaño es constante.

Medidas técnicas tan sencillas y sin afectación económica, como la combinación efectiva de puestos de trabajo que mueven grupos musculoesqueléticos diferentes, son una acción imposible de garantizar para Amazon, que no quiere obligarse a ello por convenio tal y como venían solicitando los delegados de prevención. Y es que cuando analizamos las personas que rotan entre puestos, nos percatamos que quieren dejar a los más productivos en sus puestos de trabajo dejando en segundo plano su salud.

Estas, entre otras muchas propuestas, como fueron garantizar la adaptación de puestos de trabajo a las personas que sufran una incapacidad permanente, o la garantía de formación en seguridad y salud de los trabajadores, o la aplicación de medidas frente al acoso, o la disposición de la dotación de medios necesarios para realizar el trabajo de los delegados de prevención, fueron trasladadas a la dirección de la empresa durante las negociaciones del convenio colectivo, sin que fueran consideradas ni aceptadas ni una sola de las propuestas, sumado al hecho de que la dirección de Amazon implantará unilateralmente un convenio distinto, nos han llevado a la situación de conflicto actual.

Gracias a la acción combinada de los delegados y delegadas de prevención de riesgos y la Inspección de Trabajo con las movilizaciones, la huelga y la acción sindical, tenemos encima de la mesa un primer resultado, el primer paso en un largo camino que necesariamente ha de suponer medidas que protejan de manera efectiva la salud de los trabajadores y trabajadoras de Amazón.

* Douglas K. Harper es delegado de prevención y miembro de la Sección Sindical de CCOO Amazon.