Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

Abrimos los domingos

Vie, 15/01/1999 - 12:19
 

 

 

Sí, claro. Y los sábados, y los puentes. Y el día de Reyes. Y, si nos dejaran, hasta el día de Año Nuevo. Para que usted disfrute de unas Felices Navidades. Para facilitar sus compras. Siempre al servicio de nuestros clientes. Mientras tanto nosotros, los trabajadores, deseando que acaben las fiestas de una santa vez. Se nos llegan a hacer insoportables. Hasta por la noche soñando con el 'campana sobre campana' de los altavoces que ­para más inri­ sólo se interrumpe con el consabido 'recordamos a los señores clientes que este establecimiento permanecerá abierto...' Y de paso nos lo recuerdan a nosotros. ¿Qué pasa? ¿Los trabajadores de comercio no tenemos derecho a las navidades? Nosotros también tenemos amigos, familia. Y ganas de fiesta. Pero si hay que estar disponible permanentemente para acudir al centro comercial, no hay forma de organizarse la vida. A esto le llaman flexibilización del tiempo de trabajo. Ahora lo que se lleva es el tiempo parcial, los horarios especiales, la prolongación de jornada, el cómputo mensual, el contrato por días. Llega un momento en que uno ya no sabe si está trabajando o no. No sabe cuándo está en horario laboral o descansando. Cuándo exhibir la 'sonrisa profesional' o cuándo sacar la cara de mala leche. Y si al menos fuera por un servicio público. Pero, no. Se trata simple y llanamente de un negocio privado, con un más que demostrado ánimo de lucro, que mantiene unos niveles de precariedad en la contratación y unas condiciones de trabajo realmente escandalosas. O sea, nosotros abrimos, vosotros consumís, ellos hacen su agosto. Aunque sea diciembre. Felices Fiestas. Y aún nos quedan las rebajas.