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Manipulación de cargas: Estrategias en vigilancia de la salud

Mié, 15/04/1998 - 12:19

Dossier: Lesiones músculo-esqueléticas 

La vigilancia de la salud es un proceso de observación sobre el estado de salud, colectivo e individual, de una población así como de valoración sobre la posible relación entre dicho estado de salud con la exposición de esa población a uno o más factores de riesgo.

Se conoce como vigilancia pasiva de la salud cuando la observación descrita se realiza a partir de los datos recogidos en estadísticas habituales (p.e. registro de accidentes). En el caso de los riesgos asociados a la manipulación de cargas, el elevado número de trabajadores expuestos y la escasez de datos en los registros existentes hacen necesaria una estrategia de vigilancia activa orientada a la búsqueda e identificación de las personas con alteraciones músculo-esqueléticas.

En el Congreso de la Asociación Internacional de Ergonomía (IEA) celebrado en 1997 se abordaron unas líneas generales para la vigilancia activa de la salud de los trabajadores expuestos a riesgos musculo-esqueléticos por manipulación manual de cargas:

1. Esta vigilancia activa de la salud debería cubrir tanto las enfermedades relacionadas con el trabajo (p.e. hernias discales) como las que no son de origen laboral (p.e. malformaciones congénitas) pues éstas permiten emitir un juicio de «compatibilidad» individual entre la enfermedad y las condiciones de trabajo específicas.

2. La vigilancia activa de la salud puede ser desarrollada por los equipos médicos de las empresas (médicos del trabajo, personal de enfermería, fisioterapeutas, etc.)

3. La vigilancia activa de la salud puede abordarse en tres fases:

a) Primer paso: administrar un cuestionario a todas las personas expuestas con el fin de recoger información sobre los síntomas más recientes (generalmente en los últimos 12 meses) y catalogarlos según su intensidad o severidad.
b) Segundo paso: exámen clínico de la columna mediante protocolos específicos a aquellas personas que se han clasificado como afectadas en el paso anterior.
c) Tercer paso: aplicación de tests especiales (pruebas neurológicas, electromiografía, etc.) a aquellas personas que lo requieran para completar su diagnóstico.

4. La frecuencia de esta vigilancia puede establecerse según el nivel de exposición y los resultados obtenidos en los exámenes rutinarios de salud, pero en términos generales se considera aceptable para la mayoría de los casos un chequeo cada 3 a 5 años.

5. Uno de los objetivos de la vigilancia de la salud es valorar si el colectivo de trabajadores expuestos sufre más enfermedades que las esperadas en relación con otros menos expuestos lo cual suele requerir la utilización de técnicas de inferencia estadística además de disponer de datos adecuados referentes al conjunto de la población trabajadora.

6. Otro objetivo es la identificación precoz de individuos afectados por alteraciones de columna vertebral para los que podrian no ser aconsejables los niveles de exposición considerados permisibles para sujetos sanos y, por tanto, debería buscarse un puesto de trabajo alternativo.

Extracto de un artículo de:
A.Grieco, E. Occhipinti, D. Colombini, G. Molteni
Unidad de Investigación Ergonómica de la Postura y el Movimiento
Universidad de Milan
Publicado en inglés en la revista Ergonomics, 1997, vol.40, nº10, págs. 1035-1056