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¿Cómo generar vínculos de confianza?

Una propuesta de intervención sindical en el sector del trabajo en el hogar en Catalunya
Mié, 31/07/2019 - 14:06
Carles Bertran i Bruguera. Director del Centro de Información para Trabajadores Extranjeros de CCOO de Catalunya
Dossier

trabjadoras del hogar invisiblesLa situación laboral del trabajo en el hogar y en los cuidados está definida por su gran precariedad, invisibilidad y poca valoración social. Las reformas laborales del 2011 y el 2012 reconocieron el carácter laboral del trabajo del hogar, pero se perdió la oportunidad de equiparar a las trabajadoras del hogar con el resto de los trabajadores y las trabajadoras del Régimen General de la Seguridad Social. Así, se mantuvieron elementos claramente discriminatorios, tales como el despido por desistimiento y la exclusión tanto de la prestación por desempleo como de la Ley de prevención de riesgos laborales o el Fogasa. Y siguiendo en esta línea de excepcionalidad, también han sido excluidas del Real decreto sobre el control horario, recientemente aprobado.

Hay que tener en cuenta que la soledad de las trabajadoras y el desconocimiento de sus derechos agravan aun más su situación de precariedad y indefensión, y afectan su capacidad de organización y reivindicación. Especialmente, cuando una parte muy importante de estas trabajadoras son extranjeras y muchas de ellas se encuentran sin autorización administrativa para residir y trabajar en el Estado español.

Según el estudio del CERES de CCOO de Cataluña, La situació laboral de la població estrangera. Informe 2017. Treballadores de llar estrangeres, en el año 2017, en Cataluña había un total de 91.392 persones en el sector del trabajo del hogar, el 95,31 % mujeres y de ellas más del 50 % eran extranjeras, y de éstas, el 75 % eran latinoamericanas.

Muchas de estas trabajadoras están organizadas en asociaciones, a veces definidas por su nacionalidad de origen, que funcionan como grupo de autoayuda y de empoderamiento, pero también de reivindicación de sus derechos y de denuncia de la situación de explotación que padecen las trabajadoras del sector. Desgraciadamente, muchos de estos grupos y entidades muestran una gran desconfianza del papel de los sindicatos mayoritarios como instrumentos de mejora de su situación laboral.

La experiencia iniciada en el año 2017 en Catalunya por parte del Centro de Información para Trabajadores Extranjeros (CITE) de CCOO de Catalunya, conjuntamente con la Federación de Construcción y Servicios del sindicato, busca romper esta desconfianza y fomentar el acercamiento de estas entidades a la dinámica sindical. 

Es importante tener en cuenta que en la base de esta desconfianza juegan un papel muy importante las preconcepciones que tengan las personas que conforman estas entidades sobre lo que representa un sindicato en función de su experiencia personal y del modelo sindical vigente en su país de origen (muchas veces muy alejado al modelo sindical español y más cercano a los intereses de las empresas o del poder político). Pero también tienen un peso muy importante determinados planteamientos interesados contrarios al sindicalismo mayoritario de distintas organizaciones que dan apoyo a sus reivindicaciones, que intoxican estas entidades, y que, por ejemplo, hacen responsable a los sindicatos mayoritarios de las deficiencias de la reforma laboral del 2011 y el 2012.

Evidentemente, las dificultades del sindicato para intervenir en una mayor regulación de este sector no ayudan a romper esta desconfianza. Se trata de un sector en el que los instrumentos habituales que definen nuestra acción sindical no son aplicables, ya que no hay patronal con la que negociar las mejoras laborales para plasmarlas en un convenio colectivo o no es posible convocar elecciones sindicales donde elegir las delegadas y delegados sindicales que representen el sector. Estos factores redundan en una menor capacidad de incidencia de la acción sindical y, por tanto, en una menor afiliación y organización de estas trabajadoras en el seno del sindicato.

Desgraciadamente, volvemos a hablar de la invisibilidad del sector, ahora también en su presencia en las reivindicaciones sindicales y en la capacidad del sindicato para organizar el colectivo y liderar sus reivindicaciones laborales.

Dentro de las aportaciones del grupo de trabajo que elaboró la parte cualitativa del informe del CERES citado anteriormente, una responsable sindical planteó la necesidad de apostar por formas de colaboración más transversales y de carácter más horizontal en determinados sectores, como ahora el del trabajo del hogar, que permitan un acercamiento y una mayor complicidad con las asociaciones que agrupan estas trabajadoras. Y entendía el sindicato como una pieza más del puzle del entramado de la red de actores implicados en la organización de los trabajadores y las trabajadoras, especialmente en determinados sectores. Estas aportaciones también están recogidas en el apartado de propuestas del estudio, donde se pone de manifiesto la necesidad de hacer llegar la voz de las trabajadoras del hogar allá donde se toman las decisiones que puedan mejorar su situación y esto conlleva necesariamente un acercamiento del sindicato a las asociaciones que agrupan estas trabajadoras y fomentar su afiliación y organización a partir de nuevas formas basadas en el tejido de las redes sociales e institucionales.

Nuevas metodologías, más colaborativas, más transversales, pero también más adaptadas a las disponibilidades y necesidades de los colectivos que deseamos organizar y representar. Esto implica, entre otras cosas, plantearse la realización de reuniones, asambleas o cursos de formación en días festivos o el fin de semana. Pero también, asumir las dificultades de muchas personas extranjeras sin autorización administrativa para disponer de una cuenta corriente (a causa de los abusos de las entidades bancarias) para hacer los pagos de sus cuotas de afiliación y plantear propuestas alternativas. O ser capaces de dar respuesta a demandas y solicitudes que van más allá de lo estrictamente laboral. En definitiva, llevar al extremo el principio de acogida al sindicato a estos colectivos y poner de manifiesto la utilidad del sindicato como elemento de identidad de clase y de identificación colectiva.

En este sentido, el proyecto de intervención para la dignificación del trabajo del hogar y cuidados de CCOO de Catalunya busca en primer lugar promover el empoderamiento y la autonomía de las trabajadoras del hogar extranjeras, con un énfasis especial en las que trabajan como internas. Este empoderamiento pasa por la formación en derechos laborales y en el conocimiento sobre la sociedad catalana y por la existencia de un punto de asesoramiento gratuito en el CITE específico para trabajadoras del hogar sobre la Ley de extranjería y de asesoramiento laboral básico. Hay que destacar que la formación se realiza en domingo por la tarde para adaptarse a sus disponibilidades y que el certificado de aprovechamiento sirve para la obtención de los informes necesarios en los procedimientos de extranjería.

Por otro lado, también se quiere fomentar la organización de las trabajadoras del hogar en el seno del sindicato, lo que permitiría canalizar sus reivindicaciones en el marco de la Federación de Construcción y Servicios. Pero también se busca establecer una red transversal formada por diferentes entidades de mujeres migrantes que trabajan para dignificar el trabajo del hogar y los cuidados, que permita potenciar su acción reivindicativa y su acercamiento al sindicato. En este sentido, se ha constituido el Grupo de Acción para la Ratificación del Convenio 189 de la OIT, formado por nueve entidades de mujeres migrantes y los sindicatos UGT y CCOO de Catalunya.  

Por último, el proyecto busca sensibilizar la sociedad sobre la importancia del trabajo del hogar y promover la acción política para garantizar la equiparación de las trabajadoras del sector al resto de trabajadores y trabajadoras del Régimen general.

El resultado de todo ello ha sido un claro incremento de la afiliación y un acercamiento estratégico de las entidades más representativas del sector al sindicato. También se ha conseguido una mayor visibilidad de las reivindicaciones del sector en los medios de comunicación y en los ámbitos políticos e institucionales. Esta mayor visibilidad se ha formalizado en un acuerdo de gobierno de la Generalitat de Catalunya con 37 medidas que dan respuesta a algunas de las principales reivindicaciones del sector, la concreción de las cuales ha contado con la participación de las principales entidades del sector y los sindicatos mayoritarios, entre otras organizaciones.