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Accidentes: la huella más dramática de la precariedad

Un estudio de CCOO muestra que los accidentes laborales no han dejado de crecer desde 2012
Lun, 27/05/2019 - 09:27
BERTA CHULVI
Condiciones de trabajo

Los accidentes y las enfermedades causadas por el trabajo son la expresión más dramática de la precariedad laboral. Las muertes que saltan cada día a los periódicos no son casos aislados sino el resultado de un deterioro sistemático de las condiciones de trabajo. La Secretaría de Salud Laboral de CCOO ha publicado recientemente un informe donde muestra que el número de accidentes de trabajo no ha dejado de crecer desde 2012. Los mayores incrementos de esta siniestralidad aparecen vinculados a los contratos más precarios y a la nacionalidad de las personas.

El año 2012 no es una fecha cualquiera, la aprobación de la Reforma Laboral más regresiva del Partido Popular supuso, según CCOO, la expresión más concluyente de un nuevo paradigma de relaciones laborales basado en “la precariedad en el empleo, en la desarticulación de la negociación colectiva y en dificultar a amplias capas de la población trabajadora el ejercicio efectivo de derechos, incluidos el de la salud y la seguridad en el trabajo”. 2018, tampoco es un año cualquiera, es la última oportunidad de hacer un informe comparativo con las estadísticas del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social ya que a partir de 2019 se producirá una ruptura de las series estadísticas producto de la introducción de dos cambios metodológicos importantes. El primero de ellos es un cambio en la definición de accidente mortal, ya que se adopta la definición de accidentes de trabajo de Eurostat, es decir,  el que ocasiona la muerte de una víctima en el plazo de un año del mismo. El segundo cambio es la introducción de los accidentes laborales sufrido por las personas afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). En su informe, CCOO utiliza las estadísticas del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social con los datos consolidados de los años 2012 al 2017. Para el año 2018 dispone del avance de estadísticas enero-diciembre publicado por el Ministerio en su web. Este avance está mucho menos desglosado que el informe de datos consolidados, por lo que en algunos casos las comparativas sólo llegan hasta 2017. Para comparar unos años con otros y ver lo sucedido entre 2012 y 2018, el informe de CCOO utiliza el índice de incidencia (número de accidentes por cada 100.000 trabajadores de alta en la Seguridad Social). Por todo ello la Secretaría de Salud Laboral de CCOO ha considerado que era el momento de analizar la evolución reciente de los accidentes de trabajo.

Un incremento generalizado con diferencias por sectores

En resultado es claro, entre 2012 y 2018, la siniestralidad en jornada se ha incrementado un 12,8%. Por sectores, el mayor incremento se ha producido en la construcción con un 22,9% de incremento acumulado en estos años. A continuación, se sitúan el sector agrario (19,8%) y la industria (16,7%) y los servicios (10,5%). CCOO analiza variables como la edad, el sexo y la sección de actividad, mostrando esta última que los resultados sectoriales muchas veces enmascaran situaciones especialmente penosas en el sector servicios. Por ejemplo, en la hostelería el incremento ha sido del 15,6%, en las actividades de hogares como empleadores de personal doméstico se registra también un incremento del 15% y en el transporte y almacenamiento, el14,8%, porcentajes todos ellos que superan la media del conjunto de sectores. CCOO ha tratado de ir más allá y ha hecho un análisis descendiendo un nivel más (CNAE 2 dígitos), es ahí cuando aparecen actividades como los servicios sociales sin alojamiento, es decir, la asistencia a domicilio, donde el incremento experimentado por el índice de siniestralidad es del 88,9%. En las actividades relacionadas con el empleo, donde se incluyen las empresas de trabajo temporal, el incremento también es importantísimo (78,8%).

Contratos precarios y accidentes de trabajo

Una comparativa de los índices de incidencia por tipo de contrato muestra que los accidentes aumentan a medida que las formas de contratación son más precarias. El incremento registrado en el índice de incidencia de la siniestralidad laboral en los contratos temporales (28,1%) casi quintuplica el producido en los indefinidos (6,4%) en el periodo analizado. Y dentro de los contratos indefinidos, el incremento entre los firmados a tiempo parcial (12,3%) duplica el que se produce entre los firmados a tiempo completo (12,3%). Entre los contratos temporales el fenómeno se repite: son los contratos temporales a tiempo parcial los que muestran un mayor incremento de la siniestralidad (33,3%), casi 10% por encima de los incrementos registrados en los contratos temporales a tiempo completo (Gráfico 1).

gráfico 1

 

La población inmigrante: la más expuesta a los accidentes

Al analizar la siniestralidad en función de la nacionalidad de la persona accidentada, el informe de CCOO muestra importantes desigualdades. Para el conjunto del periodo, el incremento del índice de incidencia de los accidentes de trabajo en jornada, es para la nacionalidad española significativamente inferior al de las personas extranjeras, aunque es todavía más bajo el de los nacionales de países de la UE exceptuando España. Los tres países que presentan una peor evolución de sus índices de siniestralidad en este periodo son Bolivia, República Dominicana, Paraguay, Colombia, Marruecos y Argelia. Todos ellos duplican el índice de la población española lo que indica clarísimamente la relación existente entre inmigración, precariedad y pérdida de la salud (Gráfico 2).

gráfico 2

 

Los hombres se accidentan más, pero el incremento es mayor en las mujeres

En cuanto al sexo, el perfil del accidente en jornada de trabajo es marcadamente masculino. En 2018, el 71% de los accidentes en jornada corresponden a hombres, porcentaje que crece a medida que aumenta la gravedad del siniestro, alcanzando el 95% en el caso de los mortales. Al revisar cómo han evolucionado la siniestralidad por sexos entre 2012 y 2017 vemos que el incremento acumulado del índice de incidencia en jornada ha sido superior para las mujeres (17,4%) que para los hombres (14,7%), al igual que sucede con los accidentes mortales con un 0,7% de incremento para las trabajadoras y un 0,4% para los trabajadores. En el único caso en el que se invierte el patrón por sexo es en los accidentes in itínere: el incremento acumulado es del 15,7% para los hombres y del 9,3% para las mujeres.

Por grupos de edad, los índices muestran su nivel más alto, en el caso de los hombres, en el grupo de los 16 a los 19 años y van reduciéndose progresivamente a medida que avanzan en edad. Esta curva descendente también se aprecia en las trabajadoras hasta los 35 años, pero a partir de esa edad se produce un repunte tanto en los accidentes en jornada como in itinere. La tendencia se invierte en los índices de incidencia de accidentes mortales en jornada (no hay datos in itinere) ya que los niveles de siniestralidad mortal aumentan a medida que avanza la edad, acumulándose los índices más altos a partir de 50 años en los varones y los 55 en las mujeres.

Doce comunidades autónomas por encima de la media

Entre 2012 y 2018, los índices de accidentes de trabajo en jornada han aumentado en todas las comunidades autónomas salvo en Ceuta y Asturias, las únicas autonomías en las que ha disminuido, en este periodo, los accidentes de trabajo. Las comunidades en los que los índices más se han deteriorado han sido Navarra, Baleares y Extremadura, pero hay doce comunidades autónomas con resultados peores que en el conjunto del Estado. Por debajo de la media estatal sólo se sitúan Galicia, Cataluña, Madrid, Canarias, Euskadi, Asturias y Ceuta.