InicioNoticiasÍndiceRevistero por temasSuscripciónEvaluación   Revista de salud laboral para delegadas y delegados de prevención de CC.OO.
ISTASBuscarBúsqueda avanzadaInformaciónContacto
artículo siguiente
artículo anterior
Sumario nº 69
imprimir
Enviar a un compañero/a
Comentar el artículo
Descargar núm 69 en PDF

JAIME GONZÁLEZ GÓMEZ Y MARÍA J. LÓPEZ JACOB

La nueva Estrategia de Salud y Seguridad en el Trabajo retoma dos aspectos no resueltos y prioritarios para el sindicato y para la prevención: el subregistro de las enfermedades profesionales y la vigilancia de la salud; sin embargo, el texto se queda corto al no plantear el afloramiento del importante subregistro existente.

El texto oficial plantea que la prevención de las enfermedades profesionales es uno de los ámbitos sobre los que se debe trabajar de manera más intensa, especialmente en los sectores y actividades con mayores índices de incidencia, pero tiene un problema: trabaja a partir del índice de incidencia, que es el número de enfermedades profesionales ocurridas por cada 1.000 trabajadores expuestos, y de esta forma no se puede identificar certeramente los colectivos y sectores sobre los que es necesario in- tervenir, ya que lo declarado es la punta del iceberg de las enfermedades que realmente se deben a la exposición en el trabajo. Además, determinados colectivos y enfermedades están especialmente infradeclarados, siendo el cáncer de origen laboral el ejemplo más llamativo. Lo que habría que demandar es el afloramiento de estas enfermedades profesionales.

Es absolutamente necesario trabajar la infradeclaración, cuya existencia todo el mundo reconoce, pero en sentido amplio. La Administración considera que ese subregistro de enfermedades profesionales se compensa porque lo que no se atiende como “enfermedad profesional”, se hace como “accidente de trabajo”; por lo que las personas afectadas tendrían sus derechos de protección garantizados. Sin embargo, el tratamiento de la “enfermedad profesional” no debe entenderse, ni es igual que el del “accidente de trabajo”, aunque en las compensaciones económicas y reparadoras se asimilen. Este planteamiento, en la realidad queda muy lejos de cumplirse y, además, es insuficiente, puesto que la declaración de enfermedades profesionales tiene un interés preventivo que debe estar presente.

En todo caso, es evidente la necesidad de promover una mejor declaración, incidiendo en los principales obstáculos identificados, como es el hecho de que las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, que son las que tienen que reparar el daño y pagar las prestaciones, son también las que ostentan las competencias del inicio del reconocimiento de las enfermedades profesionales o relacionadas con el trabajo. Desvincular que quien reconoce no sea el obligado al pago facilitaría sin duda la declaración.

La estrategia afirma que “es necesario garantizar un adecuado registro de las enfermedades profesionales para evitar una menor protección social y un desplazamiento del gasto hacia el Sistema Nacional de Salud”. Esta necesidad se confirma al comprobar los canales comunicantes por los que patologías de origen profesional acaban sien do atendidas en los sistemas públicos de salud. El sistema de atención financiado por impuestos asume los gastos que corresponderían al sistema de cuotas o aportaciones ideado para los problemas de salud originados por motivo del trabajo.

El texto señala que “se instrumentarán los procedimientos y la formación adecuados a los profesionales sanitarios para una apropiada clasificación de las mismas. La mejora del intercambio de información y de la coordinación entre los profesionales de la salud, tanto del sistema público sanitario como de los servicios de prevención, ha de servir para favorecer la detección precoz de las patologías profesionales y, en consecuencia, actuar de manera más rápida y eficiente”. La formación de profesionales del sistema sanitario público para que hagan una labor de detección de los efectos de las condiciones de trabajo en la salud previos al daño es clave, pero además estimamos necesario que se facilite su tarea estableciendo programas y herramientas a tal fin, como vienen haciendo algunas comunidades autónomas.

En el caso del personal médico de los servicios de prevención nos parece que es necesaria también una labor de control sobre sus actividades al respecto. Son muy pocas las enfermedades profesionales detectadas por los mismos en el marco de la vigilancia de la salud, a pesar de los cientos de miles de reconocimientos médicos que cada año se realizan, y escasas y poco decididas por la intervención preventiva las propuestas que estos realizan ante el hallazgo de daños a la salud relacionados con el trabajo.

Solo podemos estar de acuerdo con la medida que pretende “mejorar y promover el estudio y la investigación de enfermedades profesionales, así como la detección y comunicación de las mismas, con la máxima de anteponer la prevención a la rehabilitación”. No obstante, el plan que la desarrolle debe necesariamente consensuarse con los implicados, trabajadores y trabajadoras, por medio de sus representantes.

Aunque en la vigente estrategia se dice que “la anterior motivó importantes desarrollos normativos orientados ‘a mejorar la calidad y eficacia de la vigilancia de la salud’ y de las especialidades de medicina y enfermería del trabajo”, nosotros opinamos que estas medidas no han alcanzado los objetivos previstos, como se ha puesto en evidencia en repetidas ocasiones y sigue siendo primordial avanzar en esta dirección, contando con la colaboración de todos los agentes implicados.

Está pendiente que la Administración sanitaria divulgue una guía para la puesta en marcha de orientaciones para una homogénea aplicación de la vigilancia de la salud, con un fin instrumental de mejora de las condiciones de trabajo. En la guía borrador al respecto se definen conceptos y se establece qué es y para qué sirve la vigilancia de la salud. Aunque estas son las claves de todo el entramado posterior, la valoración inicial de CCOO ha sido negativa, debido a que no se garantizan adecuadamente los derechos de los trabajadores y las trabajadoras en torno a aspectos fundamentales, como son el tratamiento de la voluntariedad respecto a los reconocimientos médicos o la protección ante situaciones de aptitud.

Hay que retomar la orientación preventiva de la vigilancia de la salud, evitando que se utilice como herramienta de control por parte de las empresas. Sobre todo hay que evitar que la vigilancia de la salud se convierta en un meca- nismo para calificar la aptitud de la persona e iniciar despidos objetivos.

Para alcanzar el objetivo 3 de la estrategia pensamos que resulta imprescindible empezar por realizar un diagnóstico del funcionamiento de esta actividad, que incluya as pectos relativos a la calidad de los instrumentos que se utilizan, la ética en la práctica y los resultados preventivos que se derivan de la misma (capacidad para la detección precoz de daños a la salud y propuesta de medidas preventivas, entre otros).

Por último, otro aspecto incluido en el apartado de vigilancia de la salud de la estrategia es el referido a la promoción de la salud en el entorno laboral, en el que se propone, entre otras medidas: “Analizar la influencia que los hábitos de vida de los trabajadores pueden tener en los accidentes de trabajo y en las enfermedades profesionales”. Utilizar el recurso a la promoción de la salud de esta manera no es adecuado porque enfoca mal el sentido de la promoción. Los estudios demuestran que la eficacia de los programas de promoción de la salud depende de que se tenga en cuenta “la salud” de las condiciones de trabajo y se aborden medidas de prevención de forma combinada con el resto de estrategias de promoción de la salud. Los trabajadores que perciben que no solo se les pide que cambien de hábitos, sino que, además, la empresa tiene interés en reducir los riesgos que el trabajo genera, son más proclives a iniciar estos cambios personales y a mantenerlos en el tiempo.

Imprimir imprimir
Enviar a un compañero/a enviar a un compañero/a
Comentar el artículo comentar el artículo
Portada69DOSSIER
artículo siguiente artículo siguiente
artículo anterior artículo anterior
Sumario sumario