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Paciente en estudio 48 horas: ¿Voy o no voy a trabajar?

Sáb, 15/07/2017 - 12:19
MANUEL TALAVERA
MIGUEL CANO Y JULIO IRANZO
Acción sindical

Las estrategias de las empresas y las mutuas para evitar la notificación de los accidentes de trabajo sitúan a los trabajadores en una situación de indefensión que solo se resuelve cuando los representantes sindicales acuden a la Inspección de Trabajo. La Inspección de Trabajo de la Comunidad Valencia ha realizado ya varias advertencias a la mutua FREMAP por sus actuaciones, primero otorgando un "descanso preventivo" y luego calificando al trabajador accidentado como "paciente en estudio 48 horas".

Ningún trabajador espera que los médicos de una mutua de accidentes de trabajo realicen una práctica que contraviene la legalidad para evitar notificar un accidente de trabajo; sin embargo, nos encontramos de manera reiterada con prácticas fraudulentas enmascaradas tras etiquetas tan inocentes como “reposo preventivo” o “paciente en estudio 48 horas”. Esta ha sido la situación en la empresa de componentes automovilísticos Tenneco Automotive Ibérica S.A., pero nos tememos que se esté dando en más compañías.

Cuando el trabajador accidentado acude a la mutua y se le indica que permanezca en su casa en “reposo preventivo”, la empresa está incumpliendo sus obligaciones relativas a la notificación de los accidentes de trabajo como ha indicado expresamente la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Desafortunadamente, Fremap, a pesar de ser conocedora de este extremo, decidió dar una nueva vuelta de tuerca a su intento de enmascarar los accidentes laborales creando la figura "paciente en estudio 48 horas", facilitándole un documento al trabajador donde se le dice por escrito que puede incorporarse a su puesto de trabajo, aunque verbalmente se le indica lo contrario. Esta práctica ha sido denunciada a la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Valencia, que de nuevo ha informado a Fremap y a la empresa que están incumpliendo sus obligaciones de notificación de accidentes laborales. Hasta tres casos con esta práctica han sido documentados ante la Inspección, dado que la empresa y la mutua seguían insistiendo en la legalidad de dicha práctica. "¿Tú crees que nosotros vamos a hacer algo que sea ilegal?", le preguntó el técnico de la mutua a uno de los trabajadores accidentados, que por su condición de delegado de prevención sabía positivamente que esta actuación de la empresa no se ajustaba a derecho. Efectivamente era ilegal y ha tenido que ser la Inspección de Trabajo quien lo diga.

¿Cuáles son los motivos de estas prácticas?, y ¿quién sale perjudicado?
Para responder a la primera pregunta hay que constatar que desde que se implantó el Plan de Actuación contra la Siniestralidad Laboral en las empresas de la Comunidad Valenciana, las empresas quieren evitar a toda costa la notificación de los accidentes, porque con ello evitan entrar en el punto de mira de la Administración laboral: el resultado es que el trabajador o trabajadora en lugar de ser atendido con inmediatez entra en un bucle burocrático de retrasos y de inseguridades que además perjudica su salud.

La recuperación del trabajador, por no ser abordada con diligencia, se alarga y lo que se podría haber resuelto en dos semanas se convierte en una ausencia de un mes. Además, si no te fías de la instrucción ambigua que recibes de la mutua y pides la baja a tu médico de cabecera, una vez pasadas las 48 horas has de pedir un cambio de contingencia porque se trata, como era evidente desde el principio, de un accidente laboral.

La indefensión de los trabajadores y las trabajadoras ante las mutuas que desarrollan este tipo de prácticas es absoluta y solo cuando existe una fuerte actividad sindical en la empresa se le puede poner freno. Todos salen perjudicados: el trabajador pierde días de recuperación y su salud, el sistema público de salud se ve en la obligación de atender patologías que son de origen laboral, la Inspección de Trabajo se ve obligada a destinar su tiempo a resolver cuestiones que son evidentes. Mientras todo esto pasa, todas las energías de la mutua se concentran en evitar la notificación y no en prevenir la accidentalidad. Y para más inri, la empresa se queja de absentismo laboral. En definitiva, un fracaso rotundo del sistema y una enorme falta de ética profesional de empresas y mutuas.

* Manuel Talavera y Miguel Cano son delegados de CCOO en Tenneco Automotive Ibérica y Julio Iranzo es asesor de salud laboral de CCOO del País Valencià.