Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

La silicosis cabalga de nuevo: exigimos prevención y vigilancia postocupacional

Jue, 01/08/2019 - 10:28
Alfonso Ríos. Secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO-Euskadi
Acción sindical

Recientemente la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Bizkaia ha emitido una resolución por la que obliga a Marmolería Artazu Laboral SA al pago de un recargo de prestaciones del 30% debido a la silicosis de uno de sus trabajadores. No es la única resolución de la inspección ni la única sentencia que muestra cómo la silicosis está haciendo estragos entre los trabajadores de las fundiciones, las marmolerías o las canteras donde se manipula, sin medidas preventivas, compuestos que contienen sílice cristalina. También en Bizkaia es reseñable el caso de la Marmolería Novogranit, en la cual prácticamente el 100% de las personas que trabajaban en taller está afectado por la silicosis en alguno de sus grados.

sílice

La resolución de la Inspección de Trabajo da por probado que C.G.C. ha contraído silicosis en su puesto de trabajo y establece que la empresa tiene que pagar el recargo de prestaciones por no haber puesto las medidas preventivas adecuadas para proteger la salud del trabajador. En el puesto de trabajo de instalador, que era el que habitualmente desarrollaba el trabajador, no se identificaron los riesgos derivados de la manipulación de aglomerados de cuarzo, material en cuya composición puede haber hasta un 95% de sílice cristalina. También se ha considerado un hecho grave que se estableciesen “medidas preventivas para evitar cortes en seco, como es la sustitución de pulidoras convencionales por otras al agua neumática, las cuales tampoco fueron llevadas a cabo”.

La exposición a sílice cristalina en los puestos de trabajo no sólo ocasiona silicosis, puesto que también puede ocasionar cáncer de pulmón. En este sentido, el RD 257/2018, que modificó el RD 1299/2006, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales, estableció que el cáncer de pulmón por exposición a sílice cristalina es una enfermedad profesional. Los trabajos previos a esta modificación legal se llevaron a cabo en el grupo de enfermedades profesionales del INSS, creado a propuesta de CCOO.

La ausencia de medidas preventivas es intolerable pues ya han pasado 23 años desde que en 1997, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasificara la sílice cristalina respirable proveniente del ámbito laboral en forma de cuarzo o cristobalita como un cancerígeno carcinógeno de grupo 1, lo que significa que existe suficiente evidencia de su efecto carcinogénico en humanos. Los servicios de prevención no pueden alegar desconocimiento, puesto que en 2014 el INSST recogió en una completa monografía las evidencias científicas sobre los daños a la salud que provoca la sílice cristalina. Además, el 12 de diciembre de 2017 se publicó una modificación de Directiva de Cancerígenos y Mutágenos que incluye los trabajos que supongan exposición al polvo respirable de sílice cristalina dentro del ámbito de aplicación de la Directiva estableciendo un límite de exposición profesional obligatoria de 0,1 mg/m3. Desde CCOO estamos reclamando al Gobierno que en la trasposición de esta modificación se respete el valor límite de 0,05 mg/m3, existente en nuestro país desde hace años y que garantiza una mayor protección a los trabajadores.

El número de trabajadores expuestos es muy elevado en Europa y particularmente en España. Según un estudio de la Comisión Europea, 5.300.000 trabajadores de la UE están potencialmente expuestos a sílice libre cristalina, más del 70% de ellos en el sector de la construcción. Además de la construcción, los niveles de exposición más altos se dan en la industria, concretamente en la fabricación de otros productos minerales no metálicos, otras industrias extractivas, fabricación de metales básicos, fabricación de productos de metal fabricados, electricidad, gas, vapor y suministro de agua caliente. Según este mismo estudio de la Comisión Europea, los países con mayor número de trabajadores expuestos a este cancerígeno son España (con el 26.8% de todos los trabajadores europeos), Alemania (11.8%), Francia (11%) y Reino Unido (9.4%). En el mismo estudio se estima que establecer un límite de 0,05 mg/m3 en lugar del 0,1 finalmente aprobado supondrían 8.680 muertes menos por exposición a sílice en Europa para el periodo 2010-2069 e incluso se muestran los beneficios de bajar aún más el límite: reducir la exposición a 0,05 mg/m3 de sílice reduciría la prevalencia de la silicosis a un 5%, mientras que hacerlo a una concentración 0,02 mg/m3 la dejaría en un 0,25 % o menos.

En 2018, las mutuas comunicaron 367 partes de enfermedad profesional por inhalación de sílice libre, de los cuales 232 causaron baja. Asimismo, comunicaron un caso de cáncer de pulmón con baja por exposición a la misma sustancia. Estos datos nos plantean una reflexión sobre el subregistro existente y la necesidad de poner en marcha, lo antes posible, en Euskadi, pero también en otras zonas del Estado, un plan de vigilancia postocupacional de la salud para las personas trabajadoras expuestas a polvo de sílice. En Euskadi, y a propuesta de CCOO, en sucesivos planes de gestión de Osalan aprobados a lo largo de varios años, figura la necesidad de crear un plan de vigilancia postocupcional para las personas expuestas a la sílice cristalina en los centros de trabajo, por lo que entendemos que tendrían que acelerarse al máximo los trámites para la puesta en marcha del citado plan.